algoritmo

Quizá del lat. tardío *algobarismus, y este abrev. del ár. clás. ḥisābu lḡubār ‘cálculo mediante cifras arábigas’.

Conjunto ordenado y finito de operaciones que permite hallar la solución de un problema.

(Diccionario de la Real Academia Española)
Representación visual de una patáfora, según una artista cibernética.

1º. Determinar el lugar al que ir, y del que volver. Solo puede redactar una bitácora quien viaja, y viajar es lo contrario a hacer turismo, pues la viajera se transforma en su epopeya mientras que el turista se limita a dejar su marca en el destino, a veces bajo la forma de un expolio. Ahora bien: en este viaje figurado pasado y futuro, causa y efecto, se confunden. El problema que habitarás mañana puede ser tu punto de partida presente, y el problema que dejaste temporalmente atrás quedaría entonces fijado como tu punto de destino. Y, viceversa, puedes partir en el presente de un problema que fue, y proyectar como destino un problema que está siendo. Bajo cualquier fórmula es necesaria dislocación, extrañamiento, dejarse contaminar por el paisaje.

2º. Definir el sistema de referencia para un objeto ‘patafísico. La ‘patafísica es la ciencia de las soluciones imaginarias; su denominación proviene de la contracción de la expresión griega ἐπὶ τὰ μετὰ τὰ φυσικά, es decir “aquello que se encuentra alrededor de lo que está más allá de la física”. El sistema de referencia de la ‘patafísica se construye a través de patáforas, es decir, de metáforas que proyectan universos propios [1]. Por ejemplo, en la frase “el micelio constituye el cerebro del bosque, y su actividad sináptica refleja el estadio de conciencia de un titán eterno”, la sinapsis del cerebro y el titán constituyen la prolongación patafórica de la metáfora de origen. Esta es una forma literaria, pero no la única ni necesariamente la mejor, de conectar el universal científico con la realidad transfinita. Una forma de que la abstracción permita sensorizar lo ignoto. Hay que tener cuidado con la imaginación: de Verne a Von Opel [2], de Euler a Schrödinger [3], de Poincaré a Perelman [4], hallamos casos en los cuales, al mismo tiempo que “cualquier tecnología suficientemente desarrollada es indistinguible de la magia” (Arthur C. Clarke), el realismo mágico puede propulsar la ciencia a siglos de distancia.

3º. Prefigurar el itinerario. Las expediciones pueden planificarse como itinerarios de cabotaje, o como travesías de alta mar, que se distinguen por la profundidad de las aguas y la extensión de las etapas. La prefiguración no determina el proceso: una cala apacible puede convertirse en un mar tempestuoso, y la amplitud de un océano puede ser recorrida con pausas y cantos, a lomos de una ballena. Solo hay un requisito: la inclinación a la aventura.

4º. Elegir la embarcación. Las frases cortas son veleros. Rápidos. Las largas, en cambio, subordinadas y complejas, se alzan en los muelles de la literatura como galeones, transatlánticos, auténticos portaaviones. Hay lugar para la experimentación y la mezcla [5].

5º. Cuidar el estilo y la gramática. Aunque la revisión editorial aplique siempre su filtro, hay pequeños empecinamientos personales, contracturas de la lengua, que se pueden ir ablandando con el tiempo. Esto no es incompatible con la vehemencia: la lengua está viva y en perpetua transformación; hay más potencial de corrección en la sintaxis insumisa de un holobionte que en las reglas de la Academia.

6º. Escribir la bitácora. Así de sencillo.

Referencias

[1] Thomas M. Scheerer, “Introducción a la Patafísica”, Revista Chilena de Literatura, 29, pp. 81-96.

[2] “Sensacional prueba de un auto-cohete”, La Opinión, 24 de mayo de 1928, <https://cdnc.ucr.edu/?a=d&d=LO19280524.2.100&e=——-en–20–1–txt-txIN——–> [Última consulta: 22/02/2023, 16:30].

[3] Karmela Padavic-Callaghan, “Imaginary numbers are real”, Aeon, 14 de julio de 2022, <https://aeon.co/essays/how-imaginary-numbers-describe-the-fundamental-shape-of-nature> [Última consulta: 22/02/2023; 16:30].

[4] Como introducción a la conjetura de Poincaré, aunque no profundice en sus ramificaciones, ni metamatemáticas ni físicas, se recomienda el vídeo “La conjetura de Poincaré | El único Problema del Milenio Resuelto” del canal de YouTube Mates Mike: <https://www.youtube.com/watch?v=NdKEcMImYy8> [Última consulta: 22/02/2023, 17:15].

[5] Dice Rafael Sánchez Ferlosio: “[E]n cuanto a la prosa, a mí me complacen mucho las posibilidades hipotácticas del castellano escrito. Esa complejidad hipotáctica se desarrolla, creo yo, a partir del lenguaje administrativo, como he comprobado recientemente en las crónicas del canciller López de Ayala a quien tenía por paratáctico y resulta que es hipotáctico. Yo me lancé a las diversiones de la frase poliarticulada y de muy largo aliento a partir de Las semanas del jardín y como consecuencia de mi encuentro con la lengua. Alguna frase llegó a costarme una jornada entera.
La hipotaxis es muy viciosa pero puede conducir a naufragios catastróficos; yo mismo tengo un naufragio glorioso en Esas Yndias equivocadas… Este es el ‘gran camino de la lengua’, frente a la ‘pequeña tranquilidad de la bella prosa’. La hipotaxis es un galeón con todas las velas desplegadas, capaz de aprovechar hasta el más mínimo suspiro de viento; la parataxis es una pequeña embarcación de cabotaje para trayectos cortos. No encuentro novelas que escapen de la ‘bella prosa’ o de aplicaciones vulgares de la parataxis. Las novelas exigen mucho esfuerzo, mucho trabajo y buenas ocurrencias. Por eso me resisto a escribir ficción.” (Félix de Azúa, “Autorretrato inédito de Rafael Sánchez Ferlosio”, El País, 08 de noviembre de 2019, <https://elpais.com/cultura/2019/11/08/babelia/1573225315_993173.html> [Última consulta: 22/02/2023, 17:04]).